Mitos sobre la vida freelance (1era parte)

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No tienen horario.

Creer que te puedes parar de la cama a mediodía, puedes comenzar a trabajar cuando te apetezca sin ningún sentido de la responsabilidad es algo sumamente iluso. Como cualquier empleado, el freelancer tiene que cumplir con fechas de entrega.

Son su propio jefe.

No dejas que nadie te diga que hacer, no necesitas consentimiento o aprobación por parte del empleador o promotor del proyecto freelance que se está ejecutando, también es falso.

El trabajador freelance tiene mucha libertad, muchos días libres y si quiere trabaja y sino no.

Si bien tienes más libertad, es relativo. Esta libertad tiene unos límites tan poco flexibles que hace que para conseguir los resultados esperados incluso tengas que trabajar más.

No es un trabajo estable.

Falso, falso, falso. Puedes conseguir clientes y que queden tan encantados que decidan quedarse contigo. Y sino, al menos te recomendarán a sus amigos y obtendrás nuevos.